Educador
Secretario de Educación de Miranda
Director de Escuela
Corredor
Montañista

sábado, junio 04, 2016

Acertar con la gente

Cuando se respiran tiempos de cambio, nuevos gobiernos, nuevas políticas y nuevos rumbos, aparece en mi memoria la afirmación “Es mejor errar con la gente que acertar sin ella”. La escuché en la Ciudad Bolívar de los 90’s en boca de Clemente Scotto y alguna otra vez de Aristóbulo. Esta sentencia me revolvió siempre el estómago por la irresponsabilidad implícita del líder que, a pesar de contar con información, formación y experiencia, prefiere complacer a la gente que se equivoca antes que iniciar un debate franco o asumir una tediosa y riesgosa labor de pedagogía social.

A estas alturas del proyecto revolucionario queda claro que el modelo fracasó. La escasez, inflación, inseguridad y anarquía son algunos de los síntomas inequívocos de lo errado de la propuesta, pero hay que dejar bien claro que aquí durante ya casi 20 años se “erró con la gente”. Una gran mayoría de venezolanos acogió el proyecto de Chávez como suyo y se subieron en ese tren con la esperanza y confianza de viajar a un destino deseado con un conductor que los comprendía, amaba, era leal y caminaba con ellos. El tren llegó a una Venezuela infernal, pero el viaje fue en grupo.

Ahora que el País entero exige y sueña con un cambio, estamos obligados a trazar una nueva ruta de progreso social y desarrollo económico, urgen iniciativas, medidas y nuevas políticas; además, lo dramático de la situación, el poco tiempo disponible y la fuerza de las expectativas nos obligan a acertar, pero es imperativo “acertar con la gente”, no podemos repetir el intento fallido de los 90 de “acertar sin la gente”.

Nuestros mejores economistas, sanitaristas, educadores, juristas, políticos, comunicadores, sociólogos y todo el que tenga conocimientos y experiencia para hacer posible un País soñado, tienen que ir al encuentro con el pueblo, con la Venezuela real y profunda, con la pobreza extrema, con los consejos comunales, la clase media desanimada, las asociaciones, los gremios, los profesionales exilados, las mesas de agua, los consejos educativos, los estudiantes, los jóvenes excluidos y con ellos -desde su realidad- diseñar las políticas, trazar las rutas para acertar y acertar con ellos. Aquí no hay borrón y cuenta nueva, ni gran salto que valga. Tenemos que acertar con la gente, avanzar sin el pueblo no es acertar.

Hay que asumir el nuevo progreso social y desarrollo económico como un gran esfuerzo de pedagogía nacional y la base de la pedagogía es buscar al otro en donde está, comprender lo que sabe, lo que cree, le interesa y sueña, y es desde ahí puedes caminar con él y llevarlo al mundo del conocimiento, las nuevas habilidades y las competencias.

Cuando vas a enseñar a un niño a leer, la primera palabra que le ofreces conocer es su nombre. Las políticas públicas deben funcionar igual, cuando vas a proponer o tomar una iniciativa lo primero que tienes que ofrecerle al pueblo es su nombre, su realidad, lo que sabe, cree, le interesa y sueña. Ese debe ser el punto de partida de cualquier nuevo proyecto de País.


Quizás por mi condición de educador y estar acostumbrado a ver crecer a la gente, he desarrollado paciencia para acompañar con firmeza y afecto durante el tiempo necesario hasta ver el cambio. Intuyo que Venezuela necesita lo mismo, un rumbo claro, líderes responsables, con habilidades de pedagogía social y respetuosos de los tiempos que las personas y el País necesitan. No tiene sentido tomar ningún nuevo rumbo o iniciativa si no logramos que la gente nos acompañe, aquí hacen falta líderes de esos acompasan su caminar al tuyo para llevarte lejos, que te dan la mano, si es necesario hasta te cargan, pero llegan contigo, con la gente, con el pueblo.

viernes, junio 03, 2016

Ideas para manejarnos frente a la crisis

En Venezuela estamos atravesando lo que quizás es la peor crisis social, económica y política de la era republicana. La destrucción del salario, inflación, escasez, costos del transporte y la inseguridad, hacen que en el día a día de nuestras familias y trabajos tengamos que enfrentar situaciones para las que nunca nos preparamos. Es difícil saber ¿qué hacer? ¿Qué es lo correcto? ¿Qué se espera de nosotros? ¿Cómo debe actuar la Gobernación?
Para transitar con éxito esta situación no vamos a encontrar una guía, pero si es posible establecernos un marco de referencia que nos permita tomar decisiones y orientar nuestras acciones.

Cuida tu familia, amigos y trabajo

La familia, los amigos y el trabajo nos hacer ser quienes somos, es con ellos con quienes hemos soñado, aprendido y disfrutado nuestras vidas, son los espacios que le dan sentido a nuestra existencia, por eso es muy importante cuidarlos. Mientras más difícil sea la crisis, es más importante cuidar los detalles y el afecto de la familia, mantenerte cerca de tus amigos y ser proactivo en tu espacio de trabajo. Como dijo Goethe “Da más fuerza sentirse querido que saberse fuerte”

Cuando decidimos trabajar todos los días de la semana o defender cada día de clases no lo hicimos para contravenir un política errada, lo más importante es que cuando trabajamos existimos, cuando prestamos un servicio mantenemos nuestra dignidad, cuando atendemos a un ciudadano, enseñamos a un niño, curamos o defendemos a una persona no solo le prestamos un servicio a quien lo necesita, sino que nos enaltecemos como personas.

Comunicación

Ante situaciones problemáticas a veces nos aislamos, evadimos o guardamos silencio; cuando en realidad lo que más necesitamos es comunicarnos. Este es el momento de decir lo que sientes, lo que te está pasando, lo que necesitas, pero también es el momento de escuchar al otro, de ponerte en sus zapatos. Dedica tiempo todos los días a escuchar a quienes te rodean y a expresar lo que te pasa, necesitas o sueñas.

Flexibilidad

La forma como sucedían las cosas, nuestras rutinas familiares y de trabajo ya no son las mismas. El País cambió. Es fundamental ser flexibles y entender que hay distintas formas de alcanzar los mismos objetivos. Especialmente en nuestros equipos tenemos que ser flexibles ante rutinas, horarios y procesos. Es posible que tengamos que trabajar en días y horas donde nunca lo hacíamos y no podamos trabajar en días y horas donde solíamos hacerlo. Prepárate para asumir responsabilidades que nunca habías asumido y a dejar de hacer cosas que siempre hacías. El reto está en cambiar todo lo que sea necesario para que nuestras responsabilidades se asuman, los objetivos se logren y los sueños se alcancen. El norte se mantiene, pero el camino puede ser otro.

Cuando los primeros exploradores llegaron al polo norte se dieron cuenta que para regresar cualquier dirección en la que caminaran iba hacia el sur y el sol en vez de salir por el este y ocultarse en el oeste, se movía a su alrededor sin ocultarse. Tenían que utilizar otras formas para orientarse, su brújula ya no les servía. A nosotros nos pasa hoy algo parecido, el entorno cambió, tenemos que buscar nuevas formas de orientarnos y seguir nuestro camino.

Solidaridad

Es el momento de la solidaridad, de sensibilizarnos con el otro, de compartir y apoyarnos. Cuando veas que alguien cercano está en dificultades o necesita apoyo, toma la iniciativa, busquemos juntos las soluciones. En cada dirección o departamento deberíamos constituir una comisión de solidaridad, que esté atenta a las dificultades por las que atraviesan nuestros compañeros, proponga y ejecute acciones de asistencia, contención y colaboración.

Decisiones consensuadas

Comunicarse, flexibilizarse y ser solidario nos lleva a tomar decisiones. No tomes decisiones unilaterales, aunque te parezca que haces lo correcto, que tu idea es buena y que no tienes otra alternativa, no decidas en soledad. Es el momento del trabajo en equipo, del entendimiento y de las decisiones consensuadas. Si se va  a trabajar en un horario distinto, modificar un servicio, trabajar un fin de semana o no trabajar un día de semana, la decisión debe tomarse con todas las partes involucradas reunidas y en un ejercicio franco, creativo, con el cumplimiento de las responsabilidades y servicios que prestamos siempre presentes, decidir qué es lo mejor para proteger al equipo y al mismo tiempo cumplir con nuestros objetivos.

Liderazgo

Nadie está en condiciones de decirte qué debes hacer en este momento, puede haber recomendaciones, marcos o criterios, pero es a ti a quien te toca decidir. Todos somos responsables de una parte de la Gobernación, hay un “pedacito de País” que es tu responsabilidad y cuenta contigo. Muchas veces tu eres la personas más preparada o más respetada en tu dirección, departamento o equipo de trabajo. Es el momento de asumirlo, toma la iniciativa, reúne a tu gente, hablemos de lo que está pasando y pasemos de los análisis a las acciones. Haz que las cosas pasen. ¿Si no tu, quién? ¿Si no hoy, cuándo?


jueves, marzo 10, 2016

Tenemos menos escuelas, la educación pública tiene menos alumnos y la privada no para de crecer: a la revolución no le interesan las escuelas. (Algunos datos de la Memoria y Cuenta del MPPE)

Partiendo de lo importante que es la educación inicial y básica para el futuro y progreso de un país, es inaceptable el desempeño que ha tenido el gobierno en lo relativo a la educación básica. Todo indica que a la revolución no le interesan las escuelas.

Mucho se ha hablado del fracaso del modelo revolucionario en distintos ámbitos, pero en el mundo educativo y particularmente en el escolar, el fracaso es de magnitudes imposibles de imaginar hace unos años, cuando pensábamos que un gobierno progresista daría prioridad a la educación.

Revisando la recién presentada Memoria y Cuenta 2015 del MPPE constatamos dos situaciones de las que tenemos que alertar al País: hoy tenemos menos escuelas que en el 2005 y la educación pública se contrae, mientras que la educación privada no para de crecer.

Venezuela tiene 2.432 escuelas menos que en 2005, estamos retrocediendo.

Hemos explicado en otras oportunidades que, para atender a la totalidad de la población en edad escolar, Venezuela necesita construir unas 2.500 nuevas escuelas (además de mantener, recuperar y ampliar las actuales), esto significa que para lograr esta meta en unos 5 años, necesitamos construir 500 escuelas nuevas cada año.

En lugar de desarrollar con seriedad un “Plan Nacional de Construcción de Escuelas”, el MPPE presenta como “logros” el haber construido en 2015 solo 27 escuelas (en 2014 construyó 17). Y la situación es peor aún, si se verifica el número de escuelas que había en el País en 2005 constatamos que hoy tenemos 2.432 escuelas menos. No es que no estamos construyendo lo que necesitamos, es que además estamos retrocediendo en la cantidad de escuelas que teníamos. (por cierto en la web de FEDE la Fundación de Edificaciones y Dotaciones Educativa desde hace varios días en el botón en el que divulgaban la cantidad de escuelas construidas ahora te conduce a una página en blanco)

                                           Fuente: Memoria y cuenta del MPPE

Es pertinente resaltar que el decrecimiento principal ha sido en escuelas estadales y municipales, lo que significa que los esfuerzos centralizadores y la estrangulación presupuestaria de gobernaciones y alcaldías ha tenido consecuencias concretas en el sostenimiento y construcción de escuelas. Solo las Gobernaciones retrocedieron en 1.308 escuelas.

     Fuente: Memoria y cuenta del MPPE

Matrícula pública se contrae y la privada crece

Por otra parte, la cantidad de alumnos que asisten a las escuelas públicas sigue retrocediendo. Hoy la matrícula oficial ha caído en 144 mil estudiantes, mientras que la educación privada crece sostenidamente y atiende a 193 mil alumnos adicionales a los que atendía en el 2005. Esta caída también ha sido mayor en los alumnos estadales y municipales que en los nacionales. Lo paradójico es que la tendencia de los últimos 10 años ha sido a la privatización de la educación básica a manos de un gobierno que ha pretendido satanizar lo privado.

Algunos voceros oficiales –erradamente- se han animado a explicar este retroceso argumentando que el crecimiento demográfico ha reducido su velocidad. Es cierto que crecemos más lento, pero no es cierto que tengamos menos niños en edad escolar. Lo único cierto es que hay menos niños en las escuelas. El propio MPPE en su informe sobre la Consulta Educativa reporta al menos 800mil niños y adolescentes fuera de las escuelas.



     Fuente: Memoria y cuenta del MPPE

La recuperación del sistema escolar pasa por la descentralización

Al compartir y alertar lo grave de la situación escolar es inevitable hacer referencia a la necesidad de fortalecer la descentralización al menos en lo referente a la infraestructura y la operación de las escuelas. Cuando encontremos una forma de asignar recursos a gobernadores y alcaldes en función de las escuelas que mantengan, construyan y operen, entonces recuperaremos y consolidaremos nuestro sistema escolar. Las cifras de construcción de 27 escuelas quedarán rebasadas por al menos 358 escuelas nuevas cada año con en solo hecho de que cada alcalde (335) y gobernador (23) pueda construir una.